Fuksas gana el concurso para el nuevo Museo Politécnico de Moscú
El equipo formado por Massimiliano Fuksas Architetto y el estudio ruso SPEECH ha ganado el concurso internacional para proyectar el nuevo Museo y Centro Educativo del Museo Politécnico y la Universidad Estatal Lomonosov de Moscú.
El concurso buscaba un edificio capaz de combinar museo, investigación, divulgación científica y espacios educativos mediante una arquitectura abierta a estudiantes, investigadores y público general.
Un foro abierto en la planta baja
La propuesta se organiza a partir de una gran base transparente de doble altura, concebida como un espacio público de encuentro y comunicación.
Sobre ella se apoyan los volúmenes principales del museo, mucho más opacos, que concentran las salas de exposición, espacios educativos, auditorios y otras áreas del programa.
La planta baja se plantea como un foro: un espacio de relación entre universidad, museo, comunidad científica y ciudad.
El edificio previsto supera los 31.000 m² e incorpora, además de las áreas museísticas, auditorios, laboratorios creativos, zonas educativas, espacios de investigación, cafetería, comercio y aparcamiento subterráneo.
La intención es que el centro funcione no solo como contenedor de exposiciones, sino como un verdadero lugar de intercambio científico y cultural.
Una envolvente de cobre
Los volúmenes superiores se plantean con una envolvente metálica de cobre patinado, material especialmente interesante por su comportamiento frente a la intemperie y por la evolución natural de su superficie con el paso del tiempo.
El cobre desarrolla una pátina protectora que modifica progresivamente su aspecto y contribuye a proteger el propio material. Los tonos iniciales pueden evolucionar desde superficies rojizas y oscuras hasta las características tonalidades verdes asociadas al cobre envejecido.
Además de su durabilidad y bajo mantenimiento, el cobre es un material que puede reciclarse repetidamente sin perder sus propiedades esenciales, una característica especialmente relevante cuando se analiza el ciclo de vida de una envolvente arquitectónica.
Transparencia abajo, masa arriba
La oposición entre la base transparente y los grandes cuerpos superiores define buena parte de la imagen del proyecto.
La planta inferior busca abrir el edificio hacia el espacio público, mientras que las piezas superiores proporcionan las condiciones más controladas necesarias para las colecciones, exposiciones y actividades científicas.
El contraste permite que un programa de gran tamaño mantenga una relación directa con la ciudad en su nivel de acceso y, al mismo tiempo, construya una presencia institucional reconocible dentro del entorno universitario.
Un nuevo centro para ciencia y tecnología
El proyecto estaba previsto para construirse en la zona de Sparrow Hills, cerca de la Universidad Estatal de Moscú, y debía convertirse en un nuevo punto de referencia para la divulgación científica y tecnológica de la ciudad.
En el momento de resolverse el concurso se planteaba su finalización para 2017.
Más allá de la escala del edificio, la propuesta resulta interesante por intentar convertir un museo científico en algo más que una sucesión de salas: un lugar de encuentro, formación, investigación y comunicación abierto a la ciudad.
Celia Méndez para Bfresh
Más información: Concurso del Museo Politécnico · Resultados del concurso