Maxxi | Zaha Hadid
Once años después de que Zaha Hadid Architects ganara el concurso internacional de ideas, el MAXXI — Museo Nacional de las Artes del Siglo XXI de Roma estaba terminado.
El concurso, convocado en 1998 por el Ministerio italiano de Cultura, reunió 273 propuestas internacionales. El proyecto de Zaha Hadid fue elegido por su capacidad para integrarse en el tejido urbano del barrio Flaminio y, al mismo tiempo, proponer una forma radicalmente nueva de entender el museo contemporáneo.
MAXXI · Roma · noviembre de 2009 · fotografía: Gina De Bellis.
Un museo entendido como paisaje
El MAXXI se construye sobre parte de los terrenos de la antigua Caserma Montello, en Via Guido Reni. En lugar de plantear el museo como un objeto aislado, Hadid propone una arquitectura que prolonga los movimientos y direcciones de la ciudad hacia el interior del edificio.
Muros, galerías, recorridos y espacios públicos se entrelazan formando una red que atraviesa la parcela. El museo se comporta así más como un campo de recorridos y relaciones que como una sucesión convencional de salas.
Más que un edificio aislado, el MAXXI plantea un fragmento de ciudad por el que el visitante puede desplazarse siguiendo recorridos diferentes.
Zaha Hadid Architects define esta estrategia como un urban graft, un injerto urbano: una arquitectura que se incorpora al lugar como una nueva capa y establece relaciones con el tejido existente en vez de limitarse a depositar sobre él un objeto autónomo.
Once años de proyecto y construcción
Entre el concurso de 1998 y la finalización del edificio transcurrió más de una década. Los primeros trabajos sobre las construcciones existentes comenzaron antes de que, en 2003, se colocara oficialmente la primera piedra del nuevo museo.
La complejidad del proyecto estaba estrechamente ligada a su arquitectura. Grandes superficies de hormigón visto, muros curvos, encuentros entre diferentes niveles, pasarelas suspendidas y una cubierta concebida para integrar estructura, instalaciones e iluminación exigieron un proceso constructivo especialmente preciso.
Obras del MAXXI · Roma, 2007 · imagen: Roberto Galasso / DARC.
Hormigón, recorridos y luz
En el interior, las paredes de hormigón se curvan, cruzan y separan para conducir al visitante entre las diferentes galerías. Escaleras, pasarelas y cambios de nivel refuerzan una sensación de movimiento continuo.
La circulación no queda relegada a espacios secundarios: el recorrido se convierte en una parte fundamental de la arquitectura.
Desde el gran atrio, los diferentes itinerarios se bifurcan y vuelven a encontrarse. Las perspectivas cruzadas permiten ver simultáneamente distintos niveles y espacios, haciendo que orientarse, desplazarse y descubrir el edificio formen parte de la experiencia del museo.
Las galerías reciben además luz natural desde la cubierta mediante un sistema de lucernarios y elementos de control solar. Hormigón, luz cenital y las oscuras líneas de escaleras y pasarelas construyen un interior de enorme intensidad espacial.
Interior del MAXXI · Dialoge 09 · noviembre de 2009 · fotografía: Bernd Uhlig.
El museo antes de las obras de arte
Los días 14 y 15 de noviembre de 2009 el nuevo edificio abrió por primera vez sus puertas al público con Dialoge 09, una intervención de la coreógrafa Sasha Waltz que ocupó los diferentes niveles del museo antes de su funcionamiento regular.
La ocasión permitía algo poco habitual: recorrer una gran obra de arquitectura prácticamente antes de que comenzara su vida como museo.
Sin una colección instalada de forma permanente que compitiera por la atención del visitante, la organización espacial quedaba especialmente expuesta: perspectivas cruzadas, bifurcaciones, grandes muros curvos, escaleras suspendidas y recorridos que se superponen mostraban con claridad la idea planteada por Hadid.
La situación planteaba además una cuestión especialmente interesante: hasta qué punto un museo debe limitarse a ser un contenedor neutro para el arte o puede convertirse también en una experiencia espacial autónoma.
En el MAXXI, Zaha Hadid elige claramente la segunda opción.
MAXXI — Museo Nacional de las Artes del Siglo XXI
El nuevo centro, de aproximadamente 30.000 m², está concebido para albergar arte y arquitectura contemporáneos. El programa incorpora galerías para exposiciones y colecciones, auditorio, espacios de investigación y archivo, áreas educativas, cafetería, librería y nuevos espacios públicos vinculados al barrio.
La complejidad formal del edificio no responde únicamente a una voluntad escultórica. El objetivo es construir un sistema abierto en el que puedan coexistir diferentes recorridos, programas y maneras de utilizar el museo.
Después de once años de proyecto y construcción, en noviembre de 2009 Roma podía finalmente recorrer la arquitectura terminada.
Ahora quedaba por descubrir cómo convivirían el edificio, las obras de arte y sus visitantes.
Celia Méndez para Bfresh
Para saber más: MAXXI · Zaha Hadid Architects