El edificio responde a una necesidad humana básica: refugiarse. Concebido para proteger a los montañeros en un entorno alpino extremo, el proyecto surgió de un taller de la Harvard Graduate School of Design y fue posteriormente desarrollado y adaptado al emplazamiento por OFIS Architects y los ingenieros de AKT II.
En un contexto de alto riesgo, donde las condiciones ambientales son determinantes, el edificio debe ser capaz de soportar fuertes vientos, acumulaciones de nieve, cambios bruscos de temperatura y un terreno especialmente accidentado.
Estas condiciones exigían una respuesta muy concreta tanto en la forma como en los materiales. La envolvente exterior se resolvió con paneles öko skin de hormigón reforzado con fibra de vidrio, de apenas 13 mm de espesor: un sistema ligero, resistente, de bajo mantenimiento y especialmente adecuado para una construcción que debía transportarse y montarse en alta montaña.
El refugio se construyó fuera del emplazamiento en tres módulos prefabricados, una solución que facilitaba tanto el transporte como la organización interior. Los módulos fueron trasladados en helicóptero y unidos in situ, completándose la operación de transporte e instalación en una sola jornada.
El primer módulo contiene el acceso, el almacenamiento y una pequeña zona para preparar comida; el segundo combina estancia y descanso; y el tercero se destina principalmente a literas. El triple acristalamiento de los extremos fue dimensionado para resistir las cargas previstas de viento y nieve y, al mismo tiempo, abrir el interior hacia las vistas del valle y la montaña.
Frente a la dureza de la envolvente exterior, el interior revestido en madera crea un ambiente mucho más cálido y doméstico. La escala es mínima, pero la respuesta arquitectónica es muy precisa: prefabricación, ligereza, montaje rápido y una intervención reducida sobre el terreno.
El objetivo final es sencillo: ofrecer un refugio seguro a quienes recorren la montaña y hacerlo con el menor impacto posible sobre un entorno especialmente sensible.
Celia Méndez para Bfresh