La TTT — Transportable Tourist Tower es una propuesta de arquitectura modular y transportable desarrollada por el arquitecto portugués José Pequeno en colaboración con DST Group y la Universidade do Minho.

El proyecto se presentó por primera vez al público en la Expo de Shanghái 2010, dentro del área dedicada a buenas prácticas urbanas, como una investigación sobre movilidad, prefabricación, flexibilidad y utilización eficiente de los recursos.

30 m² sobre una huella de solo 10 m²

La torre alcanza unos 9 metros de altura y organiza en tres niveles aproximadamente 30 m² de superficie útil, ocupando apenas 10 m² de suelo.

En ese pequeño volumen se distribuyen las funciones básicas de una unidad habitable: cocina, comedor, estancia, zona de trabajo, dormitorio, baño y una terraza superior.

La TTT investiga cómo obtener el máximo espacio habitable utilizando una huella mínima sobre el terreno.

Su configuración vertical permite reducir la ocupación del suelo, una característica especialmente interesante para instalaciones temporales o emplazamientos en los que se pretende limitar la intervención física.

Prefabricar, transportar y reutilizar

Una de las claves del proyecto está en su condición prefabricada y transportable. La unidad puede desplazarse mediante una estructura metálica auxiliar y colocarse con ayuda de una pequeña grúa.

El sistema admite además distintas configuraciones. La torre puede funcionar verticalmente, disponerse en posición horizontal o combinarse con otras unidades para formar conjuntos de mayor tamaño.

Los componentes se conciben de manera modular, de modo que puedan sustituirse, retirarse o reutilizarse. Más que la idea de un edificio permanente, el proyecto explora una arquitectura capaz de adaptarse a necesidades y emplazamientos diferentes.

Madera, vidrio y comportamiento energético

La madera constituye uno de los principales materiales del sistema y se combina con vidrio y una estructura metálica auxiliar. La propuesta estaba vinculada además al desarrollo de la tecnología ET3 — Energetic Modular Technology, basada en paneles estructurales de madera y vidrio capaces de incorporar estrategias solares activas y pasivas.

El proyecto estudia cuestiones como el aprovechamiento de la luz natural, el control solar, la ventilación, el aislamiento y la posibilidad de incorporar sistemas de producción energética.

Conviene distinguir, sin embargo, entre el concepto general y el prototipo presentado en Shanghái. La documentación del proyecto indicaba que aquella unidad concreta no incorporaba todas las tecnologías previstas en el sistema ET3 y daba mayor protagonismo a las estrategias de sombreado y ventilación.

Por eso resulta más preciso hablar de una investigación sobre construcción modular, eficiencia y utilización de recursos que definir simplemente la torre como «100 % sostenible» o completamente autosuficiente.

Una arquitectura capaz de cambiar de lugar

La versatilidad es probablemente la característica más interesante de la TTT. Su pequeña ocupación, la prefabricación y la posibilidad de transporte permiten imaginar aplicaciones vinculadas al turismo, instalaciones temporales, acontecimientos o entornos donde construir una edificación convencional tendría un impacto mayor.

También plantea una cuestión que continúa siendo relevante: frente a edificios concebidos como objetos necesariamente permanentes, una arquitectura desmontable y reutilizable puede prolongar la vida útil de sus componentes y adaptarse a diferentes necesidades a lo largo del tiempo.

La TTT convierte así la movilidad, la modularidad y la capacidad de transformación en verdaderas decisiones de proyecto.

Celia Méndez para Bfresh

Fotografías: cortesía de José Pequeno.
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