Norman Foster: La Sostenibilidad del planeta no es moda, es supervivencia.
Bfresh asistió en abril de 2009 a la conferencia Arquitectura y sostenibilidad impartida por Norman Foster en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid.
Durante su intervención, el arquitecto británico reclamó una mayor implicación política para impulsar ciudades y edificios con menor impacto ambiental y resumió la urgencia del problema en una frase especialmente contundente:
«La sostenibilidad no es una cuestión de moda, sino de supervivencia».
Foster defendió que los nuevos edificios, pero también la adaptación de los ya existentes, deben responder a criterios ambientales y que hacerlo no implica necesariamente un mayor coste económico. La cuestión está, en buena medida, en utilizar los recursos de forma más inteligente.
Arquitectura, ciudad y consumo de energía
Una de las ideas centrales de la conferencia fue que la sostenibilidad no puede analizarse únicamente edificio a edificio. La forma de las ciudades, las infraestructuras y la movilidad condicionan de manera decisiva el consumo de energía.
Foster comparó modelos urbanos compactos con desarrollos mucho más dispersos y señaló que las ciudades densas permiten reducir desplazamientos y utilizar de una manera más eficiente las infraestructuras existentes.
La misma lógica aparecía en sus edificios. Al hablar de proyectos como el aeropuerto de Pekín, explicaba cómo una organización más compacta podía reducir recorridos, superficies y necesidades energéticas frente a soluciones más fragmentadas.
La sostenibilidad aparecía así no como una tecnología que se incorpora al final del proyecto, sino como una consecuencia de decisiones de diseño, planificación y organización.
Masdar: un laboratorio urbano en Abu Dhabi
Foster presentó también uno de los proyectos más ambiciosos de su estudio en aquel momento: Masdar City, en Abu Dhabi.
Concebida por Foster + Partners como una ciudad compacta, de alta densidad y baja altura, Masdar combinaba principios de los asentamientos árabes tradicionales con nuevas tecnologías aplicadas a la energía, el agua, la movilidad y el comportamiento ambiental de los edificios.
El proyecto se presentaba entonces con una ambición excepcional: una ciudad para unos 50.000 habitantes concebida con el objetivo de alcanzar un balance neutro de carbono y eliminar la generación de residuos.
La reducción del automóvil, el transporte público, la proximidad entre usos, la protección frente al clima desértico y el aprovechamiento de energías renovables formaban parte de una estrategia urbana conjunta.
Para Foster, Masdar demostraba además otra cuestión fundamental: la transformación ambiental de las ciudades necesita decisiones políticas. El proyecto era posible precisamente porque existía una iniciativa institucional dispuesta a experimentar con un modelo urbano diferente.
Construir mejor no significa necesariamente construir más caro
Otra de las ideas de la conferencia sigue siendo especialmente relevante: incorporar criterios de sostenibilidad no significa necesariamente aumentar el coste de un edificio.
Reducir consumos, hacer edificios más compactos, aprovechar mejor la luz natural, adaptar las soluciones al clima o utilizar de manera más eficiente los materiales son decisiones que pueden mejorar simultáneamente el comportamiento ambiental y económico de un proyecto.
Foster planteaba, en definitiva, una visión de la sostenibilidad estrechamente vinculada al propio ejercicio de la arquitectura: analizar mejor, utilizar los recursos con inteligencia y pensar los edificios y las ciudades a largo plazo.
En una época en la que la sostenibilidad comenzaba a ocupar un lugar cada vez más visible en el debate arquitectónico, su mensaje en la ETSAM fue bastante claro: no se trataba de seguir una tendencia, sino de cambiar la manera de proyectar.
Celia Méndez para Bfresh
Más información: Masdar City · Foster + Partners